lunes 2 de noviembre de 2009

Exposición Animales Salvajes.Zoo de Barcelona .28 de octubre -19 diciembre


Loro. Foto artística

Se inaugura en el Zoo de Barcelona Salvajes, una exposición organizada por Lunwerg Editores y Fundación AXA en colaboración con el Parque Zoológico de Barcelona. La muestra cuenta con una selección de las mejores instantáneas del fotógrafo Steve Bloom.

El acto ha contado con la presencia de Montserrat Ballarín, Regidora de Educación del Ayuntamiento de Barcelona, Javier de Agustín, Consejero Delegado del Grupo AXA en España y Vicepresidente de la Fundación AXA, Miquel Trepat, Director del Zoológico de Barcelona, Joaquín Álvarez de Toledo, Consejero Delegado de Lunwerg Editores y Joaquín Araújo, comisario de la exposición.

La exposición, que se podrá visitar hasta el próximo 19 de diciembre de 2009 en el Parque Zoológico de Barcelona, itinerará por diferentes puntos de España en 2010.





Exposición SALVAJES, una visión grandiosa del mundo animal SALVAJES


Zoológico de Barcelona
28 octubre – 19 diciembre’09

Barcelona 28 de octubre – Por primera vez el Zoológico de Barcelona acoge una exposición de
gran formato entorno el mundo animal: “Salvajes”.


La muestra, procedente de las principales capitales europeas,acoge, en más de setenta imágenes, una selección de las mejores instantáneas del fotógrafo Steve Bloom, publicadas en el libro “Salvajes”, editado por Lunwerg y patrocinado por la Fundación AXA.


El Parque Zoológico de Barcelona, acogerá esta visión única y apasionante de la vida animal hasta el próximo 19 de diciembre.


De la jungla de Borneo a las orillas heladas de la Antártica y pasando por la sabana africana, Steve Bloom ha recorrido el mundo durante 10 años para reunir espléndidas fotografías de
animales en su entorno natural.


Diversidad de paisajes, climas y costumbres, armonía de colores que van de los blancos puros de la Antártida a los colores cálidos de África. Steve Bloom pretende mostrar el mundo tal como lo siente, aceptando el reto de traducir sus emociones en imágenes.


EXPOSICIÓN


La fotografía del autor ha captado esos instantes fugaces en que las fronteras entre
la especie animal y la humana se difuminan. En esta aproximación antropomórfica del
mundo animal encontramos la ternura, la emoción y el humor que marcan nuestras
vidas.


La exposición llega a Barcelona guiada por los textos de Joaquín Araújo, comisario
de la exposición y naturalista de reconocido prestigio en nuestro país.


Para Javier de Agustín, consejero delegado de AXA y vicepresidente ejecutivo de la
Fundación AXA “Salvajes es una exposición espectacular, tanto por las imágenes
como por los textos y, especialmente, por el entorno en el que se enclava, el Zoo de
Barcelona”. Asimismo, añade que “para la Fundación AXA es muy importante
participar en iniciativas como Salvajes con en la que demostramos con fuerza nuestro
compromiso con la cultura y el medioambiente con la voluntad de implicar y
sensibilizar a todos los que contemplen.”


EL AUTOR


Steve Bloom nació en Sudáfrica en 1953. En los años sesenta se afincó en Inglaterra,
donde creó una empresa de efectos fotográficos especializada en publicidad. Más
tarde, gracias a una mezcla poco común de habilidad, conocimientos, tenacidad,
energía y talento artístico, se dedicó a fotografiar animales. En la actualidad, siempre
que se habla de fotografías del mundo animal, el nombre de Steve Bloom se impone
casi instantáneamente.


Una visión grandiosa del mundo animal en siete etapas
1.- ¿Qué es la vida ?
No tenemos más remedio que relacionarlos con la estética.Al menos así acertó Aristóteles: “el arte debe ser como un animal”

Todavía más obvio resulta su vínculo con la libertad; Muchos se percataron pero ninguno como Henry David Thoreau: “voy y vengo por esos campos acompañado de una extraña
libertad que mana de ellos mismos”. No menos esclarecedor es que, si de riqueza hay que hablar, nada resulta más opulento que el solo necesitar lo suficiente, como demuestran todos estos salvajes. Que además no miden el tiempo y por tanto lo tienen a raudales. Es más, no han
convertido a la prisa en un estilo de vida. Nuestra estima se completa cuando nos acordamos como adensó Octavio Paz en otro precioso poema que: “todos están ahí, dichosos en
su estar, /frente a nosotros, que no estamos, /comidos por la rabia, por el odio/”.


Estos ápices de la historia de la vida, estos máximos de acierto del proceso evolutivo, en efecto, nos regalan el que sin duda es el más bello espectáculo del universo. Del que por cierto formamos parte, por mucho que nos queramos segregar.
Aquí los tenemos dispuestos a ser admirados. No otra es la pretensión de esta galería de instantáneas. Una aproximación cómplice para frenar la devastación que sufren todos estos predecesores y no tan lejanos vecinos nuestros.


Pretendemos, en consecuencia, que aumenten los motivos de apreciación sensible de lo que son, aportan,exhiben y consiguen los seres vivos más indómitos del planeta. Recordemos que son parte viva de la historia del mundo que compartimos. Demuestran con sus diseños perfectamente acabados la capacidad creativa de la multiplicidad vital. Aportan el más vasto repertorio de formas, colores, movimientos, tamaños y, sobre todo, un cosmos de estrategias y comportamientos, en todos los casos que sólo pretenden la continuidad de la belleza en libertad.


2.- Volar
Cima de la delicia,Todo en el aire es pájaro Jorge Guillén
Escriben alfabetos evanescentes en el lúcido lienzo de la transparencia. De los con peso, las aves son las que alimentan el tráfico más vistoso. Amigos de la visible velocidad los pájaros altos
consiguen atrapar las más emocionadas miradas. Por eso los ornitólogos afilian al más nutrido grupo de amigos de los SALVAJES. Si hay nueve mil especies son más de 90 los millones de humanos que sienten el placer de contemplarlas, fotografiarlas, estudiarlas y defenderlas.
En ningún otro campo de las ciencias naturales sucede que sean más los aficionados que los profesionales.


A continuación figuran los entomólogos porque las mariposas y libélulas, los escarabajos y no pocos otros,de los que agitan sus alas hasta el zumbido, convierten a la atmósfera en lugar de encuentros entre nuestra curiosidad y la más eficaz y eficiente forma de desplazarse en este mundo.


Volar es una vieja conquista con algo más de 300 millones de años, a la que hace muy poco, unos 50 - por supuesto millones de años-, se sumaron los dinosaurios emplumados. Ahora mismo surcan los aires seguramente más de 700 mil millones de aves. Casi la mitad viajan incesantemente de norte a sur y viceversa, de este a oeste, con lo que nutren a nuestros cielos con el que muchos no dudamos en calificar como el fenómeno natural más concurrido y singular del planeta. Entre otros muchos motivos porque implica
la puesta en juego de las más sobresalientes capacidades físicas, sin descartar las vinculadas a la conducta,
orientación y eficiencia energética. Se estima en concreto que cualquier pajarillo de entre 12 y 25 gramos de peso resulta unas 38.000 veces más capacitado para un eficaz desplazamiento que cualquier cohete espacial.


3.- Océano palpitante
El agua canta Y nacen paraísos
Octavio Paz
Nos trajo a todos. No hay forma viva que no sea del agua o por el agua de nuestros mares. Hay un largo y viejo cordón umbilical entre los océanos y las formas vivas, estén donde estén, formen o no parte de la actual multiplicidad vital. Porque todo lo que ya ha desaparecido necesitó lo mismo que lo hoy superviviente.


En realidad todos somos hermanos de agua, desde las bacterias -con algunas raras excepciones- hasta los elefantes.
Hoy, aunque también en parte desvalijados, los mares son densos azules cuajados de inquilinos que en su mayor parte siguen siendo misterio. De las muchas aliviantes sorpresas que nos proporciona la Naturaleza acaso la que más consigue hacerlo es la evidencia de que todavía desconocemos la mayor parte de los SALVAJES que viven en las profundidades oscuras de los mares.


Vida marina que incluye desde lo ínfimo a lo más descomunal. Recordemos que las ballenas, al menos las azules, son los animales más colosales que jamás hayan existido. Con todo pocos les superan en gracilidad desde el momento en que propulsan su inmensidad a través de la capacidad que el líquido vital tiene de sostenerlo todo en este mundo. En su íntima densidad flotan ingrávidas millones de criaturas que aportan en muchos lugares aportan los máximos de productividad biológica de este planeta.
4.- Hospitalario frío
Ochenta grados de latitud norte o sur.Allí, tanto bajo como sobre las gélidas aguas medra una ingente comunidad de seres vivos. Allí donde a los seres humanos les resulta imposible la más elemental asistencia, la naturaleza sigue mostrándose pletórica.
Pocos otros lugares tan paradójicos como las regiones circumpolares del planeta. Poco más contradictorio en estos momentos como lo que más se esté desmoronando sea lo que se había mantenido casi por completo al margen del secular saqueo que acredita a nuestra especie.
La regular surgencia de aguas frías cargadas de nutrientes hace eclosionar a billones de billones de organismos microscópicos que ponen en marcha el efecto multiplicador de la vida más contundente.


Desde los grandes y mediados mamíferos hasta las enormes colonias de aves marinas, las regiones frías del planeta confirman la capacidad de superación que la vida ha conseguido a la menor oportunidad que recibe La extraordinaria fragilidad que en cualquier caso caracteriza a todos los grandes espacios naturales del planeta y a sus salvajes inquilinos debe movilizar la más elemental de las corduras. Toda la vida que nos rodea es la insustituible alfaguara de nuestra propia existencia. Por eso resulta del todo urgente que nos convirtamos en los garantes de lo que nos precede, ampara, alimenta e inspira.


5.- Todo es horizonte
Cuando los pastos rivalizan con las olas. Allá donde la planicie vacía de cualquier referencia sencilla al panorama. Donde, en efecto, no hay finales porque todo es horizonte, es decir en estos
ámbitos que permitieron a lo ancho profundizar en lo largo…


entonces surgen algunas de las manifestaciones realmente épicas de la vida salvaje de nuestro mundo. Porque las plantas y los animales caen en la tentación de abundar sin excesiva
multiplicidad. Tampoco son pocas las especies de las sabanas,estepas, pastizales y baldíos del planeta, pero si abundan en ellos los cuantiosos. Rebaños que hacen rebosar a la imaginación sacándonos de este tiempo de esplendores perdidos para devolvernos una ojeada
sobre lo que fue. Que permiten exclamar, con no poca esperanza, aquello de que pudo haber sido peor de lo que está siendo.
Gacelas y toda la parentela de los antílopes -topis, ñúes, acéfalos, impalas, elands, kudús... Cebras y jirafas… búfalos y jabalíes… Millones de duras pezuñas sobre el pasto y la mirada siempre vigilante porque el botín que son ellos mismos. Porque toda esa energía que le otorgó la hierba es perseguida por las mayores cantidades de devoradores que conocemos.
No hay mejor escenario para contemplar la confluencia de los SALVAJES entre sí que en estos paisajes donde el horizonte camina, corre y salta. Por eso mismo, a veces, la contemplación de tanta vida acaba devorando para siempre tu mirada.


6.- El bosque de la vida
“¿Que hay en los bosques que no sea una cierta fertilidad en mi?”. Henry David Thoreau
Los bosques alcanzan máximos de hospitalidad. Atestiguan por doquier que son la mejor fonda conocida, la más feliz
ocurrencia de la historia de la vida. Basta, para confirmarlo,el hecho de que la mayoría de los seres vivos del planeta viven en las diferentes formaciones arbóreas. De hecho tan
solo en las espesuras selváticas ecuatoriales y tropicales se alberga algo más de la mitad de las especies conocidas.


Acoger es solo una de los miles de funciones, servicios,materias primas y regalos que nos hace el bosque. Acaso ahora mismo el más crucial sea el de almacenar una parte del carbono que provoca el cambio climático.
Vivir en el seno de la máxima complejidad vital conocida exige mucho pero también es una importante garantía. Lo primero porque la multiplicidad de la concurrencia conlleva un mismo tipo de respuesta. Por tanto un gran número de los especialistas son, a la vez, prácticamente generalistas. Dominan las estrategias múltiples. Sin olvidar que, al mismo tiempo, nada consigue tanta estabilidad en la naturaleza como la complejidad. De ahí que las selvas del planeta -desde hace mucho más tiempo que ninguno de los grandes ecosistemas terrestres actuales- hayan conseguido mantener y mantenerse con un aspecto muy semejante
al que ahora conocemos. Las especies que allí viven también han sido agraciadas con igual beneficio. Una seguridad que se está viniendo abajo casi de golpe. Porque han bastado los dos últimos siglos para que lo que cubría una quinta parte del globo haya perdido prácticamente un tercio de su extensión.


7.- Salvemos los infinitos rostros de lo viviente “Cuando una parte del todo cae, lo que queda ya no está seguro” Séneca
Irrepetibles y manifiestamente inmejorables. Fascinantes y, en consecuencia, capaces de alimentar uno de los mejores ejemplos de limpia, serena y completa admiración. Sobre todo porque no hay motivo alguno para emularlos. Es más, nos dan espléndidas noticias de lo que afortunadamente no es noticia. A no ser la de que se acaban. Es decir que a pesar de sus incesantes servicios se desvanecen. Muchos de ellos son ya poco más que mendigos que acarrean su extinción a cuestas. Primero porque han desvalijado sus hasta hace bien poco opulentas mansiones con poner lo domesticado, sucio, feo y realmente peligroso en el lugar
que ocupaba la indómita soberbia, la transparencia y la belleza. Luego porque todavía demasiados necesitan alimentarse de violencia. Finalmente porque la extrema pobreza está royendo hasta lo único que podía sacarla de su abismo. Víctimas de ricos y pobres los SALVAJES son ante todo supervivientes.
Acaso nos ayude, a nos seguir destruyendo los infinitos rostros de lo viviente el recordar, mirarnos a un espejo. Porque todo lo que veamos era así, exactamente igual, antes de que nos sacudiera la primera idea, nos comprometiera el primer recuerdo o nos desasosegara la primera codicia. Lo humano, por supuesto,emanó de lo SALVAJE pero creó el segundo más soberbio episodio de la historia de la vida: la inteligencia.
La que ahora se enfrenta al más complejo dilema desde que existe nuestra especie, la de ser capaz de aceptar el regalo que supone la libre y bella naturaleza, esa que consigue la continuidad de la vida.


Libro de Lunwerg Editores
Autor: Steve Bloom
Edición: castellano
Formato: 19 x 24,5 cm.
Páginas: 424
Encuadernación: cartoné con
sobrecubierta
PVP: 29,50 €
ISBN: 978-84-9785-416-0

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